En el marco del Día Mundial de la Salud, expertos hacen un llamado a visibilizar la infertilidad como una condición médica que impacta a millones de personas en el mundo y que aún enfrenta importantes desafíos en términos de diagnóstico oportuno y acceso a tratamiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la infertilidad como una enfermedad del sistema reproductivo masculino o femenino, definida como la incapacidad de lograr un embarazo clínico tras 12 meses o más de relaciones sexuales sin protección. Se estima que afecta a 1 de cada 6 personas en edad reproductiva a nivel global, lo que la convierte en un problema de salud pública de gran relevancia.
Esta condición puede presentarse tanto en hombres como en mujeres y puede tener múltiples causas, desde factores hormonales y genéticos hasta condiciones asociadas al estilo de vida como el tabaquismo, el consumo de alcohol, el sedentarismo o la edad. En algunos casos, incluso, no es posible identificar una causa específica.
Dato relevante: De acuerdo con especialistas en medicina reproductiva, es importante diferenciar entre infertilidad y esterilidad. Mientras la infertilidad se refiere a la dificultad para lograr o mantener un embarazo, la esterilidad implica la imposibilidad de que ocurra la fecundación.
Hoy existen múltiples alternativas médicas que han avanzado significativamente en los últimos años que permiten abordar esta condición. Entre ellas se encuentran tratamientos y técnicas de reproducción asistida como:
- Inducción de la ovulación
- Inseminación intrauterina
- Fertilización in vitro o inyección intracitoplasmática (FIV o ICSI)
- Formación embrionaria con óvulos o semen donado
- Gestación por subrogación
En Colombia, centros especializados como Babynova Clinic trabajan en el desarrollo e implementación de estos tratamientos, integrando tecnología, protocolos de calidad y acompañamiento médico integral para las personas que enfrentan dificultades para concebir.
“El abordaje de la infertilidad debe entenderse desde una perspectiva de salud integral, que contemple diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y acompañamiento emocional. Cada caso es único y requiere un enfoque y tratamiento personalizado”. Comenta José Pablo Saffon, Máster en medicina de la reproducción humana, Sexología clínica y CEO del Grupo Novafem.
En situaciones donde los tratamientos de fertilidad no han dado resultados, o cuando es imposible por cuestiones físicas, la gestación subrogada puede considerarse como una alternativa médica, siempre bajo estrictos marcos éticos y legales.
El llamado de organismos internacionales y actores del sector salud es claro: avanzar hacia sistemas más equitativos que garanticen el acceso a servicios de fertilidad, reduzcan el estigma y promuevan el reconocimiento de los derechos reproductivos.
La humanidad se enfrenta cada día más a un reto reproductivo, donde las personas requieren más tiempo para poder pensar en su etapa reproductiva y cuando llega este momento óptimo físicamente es muy difícil o imposible, por esto ya muchos países entendieron que para poder mantener una pirámide poblacional equilibrada con nuevos nacimientos es indispensable facilitar el acceso a los métodos de reproducción asistida.
Visibilizar la infertilidad como una enfermedad es un paso clave para transformar la conversación pública y fomentar políticas que respondan a una necesidad creciente en la sociedad.